Cuando la luz nos hizo maravillarnos
Cómo una visita a una pequeña ciudad industrial de Westfalia dio origen a una de las obras de arte más emocionantes jamás presentadas en una feria de iluminación.
Liquid Tiles adopta la forma de un lienzo bidimensional: una pared modular en la que una serie de arcos de 60° se disponen en una matriz triangular.
Hay momentos que simplemente no se pueden planificar. En más de veinte años de historia, en Lightnet se ha visto más luz de la que la mayoría de las personas vería en varias vidas. Se ven sistemas, decisiones, compromisos. Como fabricante de luminarias con más de 600 empleados en siete sedes de todo el mundo, la luz es nuestro trabajo cotidiano, nuestro lenguaje, nuestra profesión.
Y entonces, el fundador de Lightnet llegó a Unna.
El Centro de Arte Lumínico Internacional de esta pequeña ciudad de Westfalia no es un lugar al que se llega por casualidad. Se va allí porque se busca algo. Lo que encontró aquella noche no era lo que había ido a buscar. El dúo de artistas catalanes Playmodes presentaba allí Signes: una instalación de luz cinética en la que algoritmos y motores hablan juntos un lenguaje que no es ni escritura ni música y, sin embargo, es ambas cosas a la vez.
Rara vez se sorprendía. Aquella noche, sí.
No fue el asentimiento cortés del experto, sino un asombro auténtico, de esos que te dejan sin palabras por un instante. De camino a casa, una pequeña e insistente pregunta empezó a instalarse en su cabeza.
¿Y si…?
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¿Quién es Playmodes?
Eloi Maduell y Santi Vilanova trabajan desde 2006 en su estudio de Barcelona, aunque la palabra «taller» lo describe mejor que «oficina». Aquí se suelda y se programa, los algoritmos se escriben como partituras y los elementos de iluminación se afinan como instrumentos. Maduell procede del mundo de la ingeniería; Vilanova, del diseño gráfico y el estudio del sonido. Lo que los une es lo que ellos llaman Visual Music: la convicción de que la luz y el sonido son, en esencia, lo mismo: vibración. Desarrollan sus propias herramientas. Escriben su propio software.
La respuesta a esta pregunta no tardó en llegar. Sin embargo, antes de llegar a la mayor feria de iluminación del mundo en Fráncfort, tendría que dar un largo rodeo por 126 motores, una nave industrial en Polonia y una fórmula del siglo XVIII.
Una llamada, dos mundos.
Y cómo Lightnet entregó a Playmodes la clave de la obra.
Petra Siebel es responsable de marketing en Lightnet. A veces, eso significa reunir a las personas adecuadas. Ella estableció el contacto con Playmodes y organizó una videollamada. Lo que ocurrió después puede resumirse en una frase: fue un match perfecto.
En lugar de negociar, compartieron visiones. Lightnet aportó más de veinte años de experiencia en desarrollo, producción y arquitectura de iluminación. Eloi Maduell y Santi Vilanova aportaron dos décadas moviéndose entre los límites del arte, la ciencia y la tecnología, además de la profunda convicción de que la luz y el sonido son, en esencia, lo mismo. El respeto mutuo surgió de inmediato. Una admiración sincera por la trayectoria y los logros del otro. La base de todo lo que vendría después.
El reparto de funciones quedó claro rápidamente. Lightnet se encargaría de todo el hardware: desarrollo, ingeniería y producción en su propia fábrica de Polonia. Playmodes asumiría la dirección artística, la idea y la programación. Acceso completo a todas las familias de luminarias. Ingenieros como interlocutores para contrastar ideas. Y un objetivo común que era a la vez una promesa y una fuente de presión: Light + Building en Fráncfort, en marzo de 2026.
Entre bastidores de Liquid Tiles
Personas, herramientas, primeros movimientos: una breve mirada al proceso de creación de una pared que pronto cobraría vida.
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Playmodes
«Cuando visitamos la fábrica de Lightnet y nos enseñaron todo, nos sentimos como Charlie en la fábrica de chocolate de Willy Wonka.»
La primera idea y sus límites
El primer concepto era audaz. A partir de la familia de luminarias Matric de Lightnet, formas geométricas básicas –círculos, triángulos y cuadrados– debían crear un espacio tridimensional de luz y movimiento. La euforia de las primeras semanas era grande. Entonces, la realidad empezó a poner límites a la idea. Las normas de seguridad de Messe Frankfurt son lo que tienen que ser: estrictas.
No iban a conseguir la autorización. El tiempo corría. Las ideas iban y venían, los conceptos seguían evolucionando y se descartaban variantes. En algún momento, se había invertido mucho trabajo y, aun así, estaban de nuevo al principio.
La feria se acercaba.
De un plan fallido, un audaz cambio de rumbo y de cómo un patrón de 1704 se convirtió en la clave de una de las instalaciones de luz más fascinantes de nuestro tiempo.
Era el momento de cambiar de rumbo. Lightnet puso sobre la mesa otra familia de luminarias: Liquid Line, el corazón de la filosofía de diseño de la empresa. Módulos de luz configurables libremente con formas curvas orgánicas que pueden combinarse para crear líneas de luz fluidas y formas escultóricas. Fluida, orgánica, precisa. La documentación viajó a Barcelona.
La respuesta llegó rápido. Y llegó con un signo de exclamación. ¡El principio de Truchet!
Maduell y Vilanova reconocieron de inmediato el potencial de la propuesta. Liquid Line puede curvarse en todas las dimensiones, también como un segmento curvo de 60 grados. Y segmentos de 60 grados dispuestos de forma modular: eso es una teselación de Truchet.
Sébastien Truchet fue un monje dominico y matemático francés que, en 1704, describió qué ocurre cuando se disponen baldosas sencillas en distintas orientaciones: una variedad infinita de patrones a partir de reglas sorprendentemente simples. Las decisiones locales generan estructuras globales. El historiador de la ciencia Cyril Stanley Smith lo resumió así en 1987: «En pocos lugares se cruzan los caminos del artista y del científico de forma tan estrecha como en la creación de patrones de teselación.»
Para Playmodes, aquello no era matemática abstracta. Era una invitación. Lo que siguió fue una colaboración intensa e iterativa. Playmodes desarrolló algoritmos que definían cómo se relacionaban entre sí los 126 elementos de iluminación: movimientos, valores de color, secuencias temporales y sonidos. Los ingenieros de Lightnet tradujeron estas especificaciones en hardware: motores, sistemas de control y mecanismos que llevaron al mundo físico aquello que hasta entonces existía en una pantalla.
Surgieron seis comportamientos. Playmodes les puso nombre como los músicos a sus piezas: Fuller, Spaghetti, Feather, Snake, Kaleidoscope, Duality. Cada comportamiento tiene su propia coreografía, su propio carácter, todos creados a partir de los mismos 126 módulos y las mismas reglas. Simple. Vivo.
La pared cobra vida
Polonia, febrero de 2026. Fráncfort, marzo de 2026.
126 motores, una nave industrial, un momento de calma antes de que todo comenzara.
Cuatro semanas antes de la feria, en algún lugar de Polonia. Una nave industrial con techos de diez metros de altura, a principios de febrero. Fuego ardiendo en barriles. Una lona cubre la obra ya montada para proteger la tecnología del frío. Maduell y Vilanova, frente a sus portátiles. El equipo de Research and Development de Lightnet, el diseñador de iluminación Stefan Hofmann, Petra Siebel: todos juntos por primera vez ante Liquid Tiles. Y entonces: la primera secuencia.
Playmodes son los espectadores más críticos de la sala. Ven lo que todavía no funciona del todo, dónde las transiciones aún tropiezan. Pero ni siquiera ellos pueden evitar que una sonrisa se dibuje en sus rostros. La obra está viva. Brindan y, ya entrada la noche, vuelven a sentarse frente a los ordenadores. Aún queda mucho por hacer antes de la feria. Pero todos lo saben: algo único está tomando forma.
Fráncfort, marzo de 2026. Light + Building, pabellón 3.1, stand de Lightnet. El conocido caos de una feria que, poco antes de la apertura, se transforma de manera sorprendente en estructuras ordenadas. En una de las paredes del espacio de Lightnet está surgiendo algo diferente.
Los 126 módulos cuelgan fila a fila, segmento a segmento. Los ingenieros de Lightnet, Kamil y Damian, comprueban las conexiones. Frente a ellos, Maduell y Vilanova ultiman la programación. El equipo de Lightnet llega al stand y se reúne ante la pared: la estructura funciona. Pronto queda claro que esto va a llamar la atención. Montadores de otros stands se detienen a mirar. No es un gremio fácil de impresionar. Aparecen los smartphones. Después, siguen su camino. No está mal como primer público.
Por la noche se reúnen todos los que han participado: el equipo de Polonia, Playmodes desde Barcelona, los compañeros de Colonia y de todas las demás sedes de Lightnet en el mundo. Se agradecen mutuamente el trabajo, la apertura y la voluntad de anteponer el arte a la comodidad. Entonces Playmodes toma el relevo. Liquid Tiles cobra vida.
126 segmentos giran, cada uno según su propia regla, todos siguiendo una lógica superior. La luz fluye por la pared como el agua. Las formas aparecen y desaparecen. El naranja cálido se disuelve en un azul frío. «Sentimos que la luz y el sonido son, en esencia, lo mismo», dijo una vez Santi Vilanova. «Se trata de vibración». Aquí no es filosofía. Es realidad.
El público de Light + Building quedó asombrado. Primero cientos, después miles. Arquitectos, diseñadores de iluminación y diseñadores de 170 países vieron lo que ocurre cuando la industria y el arte piensan juntos. Varios vídeos se hicieron virales, hasta que millones de personas vieron cómo una pared cobraba vida.
Un momento mágico para Playmodes y el equipo de Lightnet: durante el ensayo general, Liquid Tiles cobra vida por primera vez.
Toda la electrónica de control y la fabricación de las placas de circuito impreso se realizaron internamente en la propia fábrica de Lightnet.
Kamil de Lightnet (izq.) y Santi de Playmodes dando juntos los últimos retoques a Liquid Tiles.
Un proyecto compartido se convirtió en algo más: Playmodes y Lightnet celebran Liquid Tiles y las amistades que surgieron durante el proceso.
Cuando todo funciona a la perfección entre bastidores en Light + Building, Marek (izq.) y Christoph no suelen estar muy lejos.
Texto: Mathias Siebel
Fotografía: Kayla Kauffman & Felix von der Osten
La luz es crecimiento Diseño
En Liquid Tiles, Liquid Line forma una matriz en movimiento. En la oficina de Formo en Fráncfort, se convierte en un árbol de luz que crece desde el suelo hasta el techo. En el bosque, la historia continúa.
Conforme a la normativa y, aun así, inseguro En profundidad
En Liquid Tiles, los requisitos de seguridad detuvieron el primer diseño. En el pasillo de una escuela pueden cumplirse todos los requisitos y, aun así, resultar difícil orientarse. Por qué las normas son necesarias, pero no pueden abarcarlo todo.